Conmigo o contra mí: El fenómeno mundial de la polarización

*

🌐 | Polarización = Deterioro democrático: Análisis y propuestas para mitigar la problemática.



Definiciones primarias

Según el Diccionario de la Real Academia Española (DLE-RAE), el término polarización alude a la acción y al efecto de polarizar, esto es, orientar en dos direcciones contrapuestas.

En el caso concreto de la ciencia política, hay quienes distinguen entre dos tipos de polarización: 1) ideológica, que se genera en torno a las posiciones adoptadas por ciudadanos y partidos políticos acerca de los principales temas de debate social; y 2) afectiva, que se basa en identidades, está regida por el sentido de pertenencia y tiene como característica la exaltación del conflicto.

De forma más genérica, es posible definirla como el proceso mediante el cual una comunidad se divide en dos bloques ideológicamente opuestos entre sí, aunque también puede hacer referencia a facciones extremas surgidas dentro de un mismo partido político a partir de la llegada de líderes disidentes, algo que se conoce como polarización partidista.

Independientemente de la acepción elegida para conceptualizarla, lo cierto es que una pequeña dosis de segmentación es tolerable y esperable en cualquier sociedad, debido a que esta permite marcar las naturales diferencias existentes entre partidos y proyectos políticos, además de facilitar la elección entre las opciones disponibles. No obstante, cuando se presenta en grandes niveles, suele dificultar el diálogo, la negociación y el entendimiento.

En sociedades altamente fragmentadas, la mayor parte de los individuos se identifican y alinean a un grupo específico, rechazando fehacientemente al contrario. Los adversarios son considerados como una especie de enemigo en quienes no se puede confiar. Se descalifica y agravia constantemente al otro. Predomina el radicalismo. Existe una suerte de corriente social, al mejor estilo durkheimiano, que conduce a las personas al extremismo: se genera un «efecto manada» en el que todos se ven presionadas a optar por una u otra postura frente a cuestiones públicas, sin casi admitirse puntos medios. Disminuye el centralismo. Las voces moderadas pasan a ser minoritarias, además de poco poderosas e influyentes.

¿Estrategia política?

Intentar descifrar los orígenes de un fenómeno tan complejo como el de la polarización no es una tarea sencilla. En algunas ocasiones, se trata de un comportamiento que nace de los ciudadanos, en otras, resulta ser un suceso inducido por la clase política, y en otras, una combinación entre ambas posibilidades.

De cualquier forma, se cuenta con cierta evidencia empírica para afirmar que la segunda alternativa es la que suele darse con mayor frecuencia. Y es que muchas veces, mediante sus acciones, son los propios dirigentes políticos quienes más contribuyen a la creación y profundización de divisiones radicales dentro del electorado. Esta puede ser considerada una clara estrategia para atraer votos: al no poder captarlos de la forma tradicional, esto es, atendiendo y resolviendo los problemas de la ciudadanía, lo que hacen es demonizar al opositor. Es una táctica muy utilizada por líderes populistas —tanto de izquierda como de derecha— donde los discursos de odio contra el contrincante son protagonistas.

El papel de los medios de comunicación

En el artículo publicado por the Radicalisation Awareness Network (RAN) Practitioners de la Comisión Europea, denominado «The media and polarisation in Europe: Strategies for local practitioners to address problematic reporting, May 2023», se investiga la influencia que tienen los medios de comunicación en la polarización de las sociedades europeas, aunque sus conclusiones pueden servir de aporte en cualquier continente. Allí se señala que:

1) El ecosistema mediático se modifica constantemente. Cambian las formas de producir y consumir información, pero también, cambian las formas de financiamiento institucional. Esto último puede motivar alianzas con bloques extremistas.

2) Si bien no hay demasiada evidencia de que los medios impulsen a la fragmentación, sí la hay de que pueden reforzar las ideologías radicales entre quienes ya están radicalizados.

3) Los medios alternativos de corte populista influyen significativamente en la formación de discursos y en el fortalecimiento de creencias polarizadas entre sus lectores, ya que estos suelen impactar más fuertemente en individuos previamente fanatizados. En estos casos, las teorías de conspiración son muy habituales, y su contenido es peligroso porque puede alentar a la hostilidad.

4) Las redes sociales son un arma de doble filo, pues quienes no están polarizados pueden beneficiarse con la variedad de opciones y con la exposición a contenido transversal, pero, quienes ya lo están, pueden encontrar herramientas y oportunidades para reforzar sus puntos de vista.

En resumen, los hallazgos muestran cierto grado de escepticismo respecto al impacto que puedan llegar a tener los medios de comunicación en individuos no radicalizados. El problema está, más bien, en quienes ya traen consigo una carga sectaria, por el simple hecho de ser más proclives a caer en la trampa de la desinformación.

Lo anterior puede tener algo de fundamento. Sin importar si se trata de medios tradicionales como periódicos, radio y televisión, o de medios más novedosos como páginas web, aplicaciones móviles y redes sociales, todos resultan ser parte sustancial del entorno informativo de las personas. Tienen la capacidad de alterar las percepciones de la gente, así como también de moldear su comprensión sobre los acontecimientos. Por lo tanto, es importante aprender a detectar cualquier posible indicio de sectarismo y presencia de fake news (noticias falsas).

Retrocesos democráticos

En sistemas democráticos de gobierno el poder está en manos del pueblo, siendo este quien tiene la soberanía de poder sustituir administraciones que considere fracasadas a través de su voto en las urnas. No obstante, cuando las sociedades están tan divididas, aparecen los inconvenientes. El más poderoso termina siendo quien tiene mayor dominio de la agenda pública o, básicamente, quien decide cuáles son los asuntos que se tratan y cuáles no. En este tipo de circunstancias las personas renuncian a su propio criterio para, sin cuestionárselo, adaptarse por completo a las posturas del bloque al que pertenecen. No son verdaderamente libres ni autónomos, y es justamente allí es donde la democracia comienza a deteriorarse.

Además, es preciso tener en cuenta que en muchas ocasiones la polarización llega a las propias esferas de los gobiernos, algo que hace que se torne verdaderamente difícil alcanzar consensos para poder avanzar en cuestiones de Estado, realizar reformas y afrontar retos varios. La propia dinámica gubernamental exige negociar. En ese sentido, las posturas extremas no suelen sumar sino que, por el contrario, paralizan la actividad y esto solo termina perjudicando a la ciudadanía.

Estado de situación

La polarización es una palabra que está de moda. En las últimas décadas, se la ha venido analizando, con mayor o menor éxito, anhelando descifrar sus causas y efectos. Lo cierto es que se trata de un fenómeno global, aunque sus niveles no se distribuyen en forma homogénea y sus desencadenantes pueden variar de un país a otro. El Trust Barometer de la agencia global de comunicación Edelman analizó las percepciones de los ciudadanos de 28 países, y llegó a la conclusión de que el país más polarizado del momento es Argentina, mientras que Colombia y Estados Unidos le siguen de cerca. España, Sudáfrica, Suecia, Japón, Italia, Brasil y Reino Unido completan el top 10. Por otra parte, los dos países menos fragmentados —entre los estudiados— son Indonesia y Malasia. La investigación también pudo inferir que los principales motivos de división suelen ser el recelo sobre los medios de comunicación, los miedos sociales varios, el pesimismo económico, las injusticias sistémicas pero, sobre todo, la falta de identidad compartida y el escepticismo sobre los gobiernos. La consultora considera que la polarización es causa, pero a la vez consecuencia, de la desconfianza.

Edelman Trust Barometer 2023 | Créditos: edelman.com

Propuestas de mitigación

En un artículo escrito por Walter Olson, Michael Sozan y Cissy Jackson, titulado «We can mend our national division» y publicado por el diario estadounidense The Baltimore Sun, se propone una serie de acciones para mantener a raya la crispación política y social. Las sugerencias están dirigidas enfocadas en Estados Unidos, cuya sociedad deberá asistir a las urnas el próximo 5 de noviembre para elegir a su próximo Presidente. Empero, estos tips bien pueden extrapolarse al resto del mundo. Se focalizan en acciones individuales que, multiplicadas, pueden tener efectos positivos en comunidades completas. Las recomendaciones son:

1) Se aconseja no racionalizar la violencia. No es conveniente devolver un golpe con la misma fuerza porque todo se convertiría en un espiral creciente. Los líderes políticos, en su carácter de referentes, desempeñan un rol fundamental en este proceso, a quienes los ciudadanos deben exigirles moderación y respeto por la Constitución y por el Estado de derecho.

2) Los individuos deben procurar enfrentar al extremismo que pueda llegar a darse dentro del propio bando que conforman. No se trata solo de denunciar los discursos ofensivos que vienen desde fuera, sino también los que vienen desde dentro.

3) Resulta importante evitar la generalización y no culpar a grupos enteros por dichos o acciones que corresponden a individuos únicos. No todas las personas que integran una colectividad se comportan de forma agresiva.

4) Es necesario no contribuir a debilitar la confianza en los sistemas electorales. Todas las democracias tienen falencias y pueden ser mejorables, pero es esencial fiarse de sus gestiones por encima de las líneas partidistas. Divulgar rumores al respecto no ayuda a disipar mitos dañinos.

5) Proteger los procesos electorales es trascendental, y una de las mejores formas de hacerlo es procurando salvaguardar de la violencia y de la intimidación a sus funcionarios.

6) Es imprescindible promover la educación cívica, pues quienes no comprenden el funcionamiento del gobierno o cómo funcionan las elecciones están más expuestos a la desinformación y a creer en las mentiras de demagogos.

7) Por último, es imperativo comenzar a estudiar reformas estructurales del sufragio que puedan ayudar a superar la polarización. Un ejemplo es el de poner coto a la manipulación partidista de los distritos electorales, o también el de combinar el voto por orden de preferencia y las elecciones primarias abiertas, como ha sido el caso de Alaska, donde hubo una notoria mejoría en los niveles de consenso y debate civil.

Consideraciones finales

Tomar partido respecto a las cosas y defender las convicciones que se tienen respecto a ellas es algo sumamente válido, pero es necesario encontrar un equilibrio para no caer en la intransigencia. Se trata de buscar el punto medio, siendo capaces de reconocer los matices de gris que existen entre el blanco y el negro. La discrepancia es natural, pero la intolerancia no debería serlo.

En un mundo repleto de grietas sociopolíticas, se hace necesario ponerle fin a la creación y difusión de noticias falsas, a la exageración de los relatos y a la caricaturización de los oponentes. Las redes sociales, e internet en general, deben ser herramientas utilizadas con cautela y responsabilidad debido a la facilidad y rapidez con la que permiten propagar información.

Disminuir los niveles de polarización y violencia es tarea de todos. Ciudadanía, clase política y medios de comunicación deben contribuir activamente a la resolución de esta problemática, que solo lleva a la ruptura y al desencuentro social.

*Foto de portada: Dos grupos de personas enfrentadas entre sí, en medio de un entorno de gran violencia | Imagen creada con inteligencia artificial (IA).


Compartir en:



NEWSLETTER

¿Quieres apuntarte al boletín de noticias de ESCANEO POLÍTICO? Añade tu correo electrónico y recibe todas las novedades del sitio en tu bandeja de entrada.


© ESCANEO POLÍTICO 2024-2026

Análisis Internacional - Por J. Rodríguez Frola


Newsletter

¿Quieres apuntarte al boletín de noticias de ESCANEO POLÍTICO? Añade tu correo electrónico y recibe todas las novedades del sitio en tu bandeja de entrada.