Kaja Kallas y el inicio de una nueva etapa para la diplomacia europea

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🇪🇺 | ¿Cómo impactará dentro y fuera de Europa el ingreso de la nueva Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad?



Introducción

Tal como se detallaba en el artículo «2024: Año de urnas… y conflictos» de ESCANEO POLÍTICO, el pasado mes de junio se llevaron a cabo Elecciones al Parlamento Europeo. En dicha instancia, los ciudadanos de los 27 Estados miembros de la Unión Europea eligieron a los 720 eurodiputados que los representarán hasta el año 2029 e, indirectamente, también participaron en el nombramiento de los dirigentes de cuatro importantes instituciones: el Parlamento Europeo propiamente dicho, el Consejo Europeo, el Consejo de la Unión Europea, y la Comisión Europea.

Con el fin de facilitar la comprensión del complejo engranaje del bloque comunitario y considerando el amplio abanico de programas, delegaciones, oficinas y organismos que componen su estructura, se hace necesario especificar de qué va cada uno de los cuatro entes previamente mencionados:

Parlamento Europeo

Órgano legislativo que, junto al Consejo de la Unión Europea, discute, modifica y adopta nuevas leyes propuestas por la Comisión Europea. Además, decide sobre el presupuesto del bloque y supervisa su ejecución. La ciudadanía elige a sus miembros de forma directa, para que estos representen y defiendan sus intereses. Luego de las elecciones, los diputados al Parlamento Europeo se forman en grupos políticos y eligen a sus propios dirigentes, incluido al Presidente del hemiciclo (quien será el encargado de dirigir las sesiones plenarias y los debates, además de supervisar todas las actividades del Parlamento y sus órganos).


Consejo Europeo

Define la orientación política general de la Unión y sus prioridades. Está compuesto por su presidente (que es elegido por el propio Consejo por mayoría cualificada y tiene como tarea encabezarlo, impulsar su labor, facilitar su cohesión, y alcanzar consensos), más los jefes de Estado/Gobierno de los países miembros y el Presidente de la Comisión Europea. Por mayoría cualificada y con el acuerdo del Presidente electo de la Comisión, es la institución que nombra al Alto Representante para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad quien, a su vez, es también uno de los Vicepresidentes de la Comisión.


Consejo de la Unión Europea

Es dirigido por un Estado miembro de forma rotatoria. Junto al Parlamento Europeo, adopta las leyes de la comunidad y su presupuesto. En este ámbito, los ministros se reúnen para expresar las opiniones de los gobiernos de los países miembros, y también para negociar y coordinar políticas comunitarias.


Comisión Europea

Se trata del poder ejecutivo del bloque. Propone nuevas leyes y garantiza que estas se apliquen correctamente en todos los Estados miembros, además de desarrollar políticas y gestionar el gasto del presupuesto de la Unión Europea, hablar en su nombre en el escenario mundial, negociar acuerdos internacionales para ella, y ser el guardián de sus tratados. Está dirigida por el Presidente (que establece la agenda política de la Comisión, decide sobre su organización interna, supervisa su trabajo y la representa internacionalmente) y por un equipo de 26 comisarios (cada Estado miembro nombra a uno, que es responsable de un área política específica, siempre de acuerdo con la distribución de carteras establecida por el Presidente). Juntos, ambos conforman el Colegio de Comisionados y toman decisiones de manera colectiva. Para elegir al Presidente de la Comisión Europea y para nombrar al Colegio de Comisarios se siguen 5 grandes pasos: 1) El Consejo Europeo, por mayoría cualificada, propone al Parlamento Europeo un candidato, teniendo en cuenta los resultados de las elecciones; 2) El Parlamento, por mayoría, elige entonces al Presidente de la Comisión a propuesta del Consejo; 3) El Presidente electo, a propuesta de los Estados miembros y de acuerdo con el Consejo, adopta una lista de candidatos para Comisarios y determina sus carteras; 4) Los Comisarios designados comparecen en audiencias en el Parlamento. La Comisión, en su conjunto, es luego aprobada mediante una única votación de consentimiento por el Parlamento; y 5) El Consejo, por mayoría cualificada, nombra formalmente al nuevo dirigente de la Comisión.

Fuente: Sección «UE institutions appointments» del sitio web oficial de la Comisión Europea.

Resultados electorales 2024 y nacimiento de la X Legislatura

Tras el escrutinio de los votos de las elecciones parlamentarias, pudo confirmarse que el claro triunfador fue el Partido Popular Europeo (PPE). Sin lugar a dudas, hubo un interesante giro hacia la derecha y extrema derecha. Aunque eso sí, los resultados no fueron 100% homogéneos: en países como Alemania y España ganó la primera y en países como Austria, Francia e Italia ganó la segunda. (Infografías 1 y 2 – Galería de imágenes).

La nueva cámara de representantes, conformada a partir de los comicios, inició su ciclo el 16 de julio. Allí, mediante sufragio interno, se decidió que tanto Roberta Metsola como Úrsula Von der Leyen fueran reelectas como las presidentes del Parlamento Europeo y de la Comisión Europea, respectivamente.

Política exterior bajo liderazgo renovado

Una de las grandes novedades resultó ser la estonia Kaja Kallas (Foto 3 – Galería de imágenes), quien a partir del pasado 1 de diciembre se ha convertido en la nueva Alta Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad —cargo denominado, informalmente, alto representante (AR) o jefe/a de la diplomacia europea—, sustituyendo al socialista español Josep Borrell Fontelles.

Además ser una de las flamantes vicepresidentes de la Comisión Europea (Foto 4 – Galería de imágenes), K. Kallas también está comenzando a encabezar el Servicio Europeo de Acción Exterior (SEAE). Este último, también conocido por sus siglas en inglés EEASS (European External Action Service), es un cuerpo de la Unión Europea que tiene como misión apoyar a quien lo dirige, es decir, al Alto Representante de la Unión para Asuntos Exteriores y Política de Seguridad en: 1) la gestión de las relaciones diplomáticas del bloque con terceros países; y 2) la conducción de su política exterior y de seguridad.

¿Qué esperar de la «Dama de Hierro Báltica»?

Garantía de experiencia

Nacida en la fría ciudad de Tallín, la nueva AR es hija del ex primer ministro de Estonia Siim Kallas, quien fue el fundador del actual oficialista Eesti Reformierakond (Partido Reformista Estonio), un partido de corte liberal que, a nivel comunitario, forma parte del grupo Renew Europe (Renovar Europa) dentro del Parlamento Europeo y es miembro de Alliance of Liberals and Democrats for Europe Party-ALDE (Partido de la Alianza de los Liberales y Demócratas por Europa).

Abogada de profesión, la política y diplomática fue, al igual que su padre, primera ministra del país báltico desde 2021 hasta julio de 2024, momento en el que renunció a su puesto para afrontar sus futuras responsabilidades como jefa de la diplomacia europea. A partir de entonces, es su correligionario Kristen Michal quien lleva las riendas estonias.

Pero además de su pericia en política doméstica, K. Kallas cuenta con algunos conocimientos y destrezas en política externa, ya que desde 2014 hasta 2018 se desempeñó como eurodiputada. Allí ocupó varios roles a destacar, tales como la vicepresidencia en la Delegación en la Comisión Parlamentaria de Asociación UE-Ucrania, su membresía en la Delegación en la Asamblea Parlamentaria Euronest y su participación en la Delegación para las Relaciones con los Estados Unidos.

Firme y crítica postura en contra de Rusia

Desde el inicio de la Guerra entre el país euroasiático y Ucrania en febrero de 2022, la estonia se ha mostrado fuertemente a favor de este último. Su audaz accionar y sus enérgicos discursos han logrado que algunos medios de comunicación le otorguen apodos como «El azote de Rusia» o «La némesis de Vladímir Putin» entre otros.

Ya durante su etapa como primera ministra de Estonia supo mostrarse implacable con Rusia y su presidente. La líder dio órdenes expresas de retirar los monumentos soviéticos de la Segunda Guerra Mundial que existían en su país. Dicha operación, lógicamente, disgustó al Kremlin, que no solo calificó el acto como una hostilidad hacia la memoria histórica, sino también que le concedió el estatus de persona buscada.

Lo anterior ya brinda a una pauta acerca de cómo se manejará de aquí en adelante la nueva AR, quien estima que el enfrentamiento bélico ruso-ucraniano es un asunto prioritario dentro de su agenda. Ya en diciembre de 2022, publicaba la columna de opinión «No Peace on Putin’s Terms» (No habrá paz bajo los términos de Putin) en la revista Foreign Affairs del think tank estadounidense Council of Foreign Relations (CFR) y allí planteaba que es urgente atenderlo, porque considera que una victoria ucraniana tendría impacto directo en la seguridad de toda Europa. Por lo tanto, es posible afirmar que: 1) seguirá fomentando las sanciones a Rusia por parte la Unión Europea; y 2) continuará promoviendo el otorgamiento de apoyo económico y militar a Ucrania.

De hecho, el día 2 de diciembre efectuó su primer viaje oficial, justamente visitando Kiev. Lo hizo junto a Marta Kos (Comisaria de Ampliación) y António Costa (Presidente del Consejo Europeo) en lo que puede considerarse toda una declaración política de incondicionalidad hacia los ucranianos.

Ampliación del bloque y reforzamiento en defensa

Consciente de la amenaza que Rusia y China suponen para el continente, K. Kallas se muestra partidaria de fortalecer la seguridad comunitaria, aseverando que para ello es preciso: 1) invertir para aumentar la capacidad militar; y 2) incluir nuevos miembros dentro de la Unión Europea. ¿Por qué agrandar el grupo? La tesis de la AR es que, expandirlo, beneficiaría tanto a los antiguos integrantes como a los más recientes. Para ella, se trata de una suerte de inversión geoestratégica. En pocas palabras, si los países vecinos son estables y seguros, toda Europa lo será.

Vínculo con Estados Unidos

El Presidente Donald Trump es otro de los desafíos que tendrá la Unión Europea y su flamante jefa de la diplomacia. El regreso del mandatario republicano implicará, sin lugar a dudas, un mayor proteccionismo económico, cierto desdén hacia las instituciones multilaterales y una creciente presión sobre sus tradicionales aliados. Es altamente probable que, al igual que lo hizo en su primer gobierno, el estadounidense vuelva a priorizar los intereses de su país, a pesar de llegar a dañar las relaciones transatlánticas.

A través de amenazas de aranceles y cuestionamientos a la OTAN, Europa ya supo experimentar las particulares formas de D. Trump durante el período 2017-2021. El problema está en que la Unión Europea de hoy está más dividida internamente que la de aquel entonces. Por ende, no se encuentra del todo preparada para responder adecuadamente.

No obstante, la nueva AR se muestra esperanzada en poder alcanzar acuerdos beneficiosos para ambas partes. Como prueba, su mensaje de felicitación y buenos deseos al 47° Presidente estadounidense por su victoria electoral, anhelando trabajar juntos. (Foto 5 – Galería de imágenes).

Medio Oriente en la mira

Dicha región es otro gran frente de la política exterior de la Unión Europea, que ha generado numerosas discusiones internas debido a las fuertes divisiones posturales entre sus integrantes. Podría afirmarse que el anterior AR, J. Borrell, ha mantenido una posición un tanto afín a Palestina, habiéndose convertido en una de las voces más críticas hacia el gobierno del primer ministro israelí Benjamín Netanyahu. Por otro lado, K. Kallas, se ha venido mostrando como defensora del derecho a la autodefensa de Israel tras los ataques de Hamás el pasado 7 de octubre de 2023. Eso sí, apoya la «Solución de los dos Estados» en pro de proteger a los civiles de ambos bandos. En definitiva, se trata de una perspectiva un tanto más neutral.

Crisis en Alemania y en Francia

Ambos países han sido, desde el comienzo, grandes líderes dentro del bloque comunitario. Sin embargo, en la actualidad, los dos se encuentran en complejas situaciones.

Alemania, por un lado, tendrá elecciones adelantadas en febrero de 2025 y su economía tambalea. ¿Qué ha ocurrido? Básicamente, se fracturó la coalición de socialdemócratas, liberales y verdes que venía gobernando desde 2021 debido a la falta de soluciones a los problemas económicos que azotan al país desde la pandemia de Covid-19. Con una industria que quedó temporalmente paralizada debido a la interrupción global en las cadenas de suministros, sumada a la amenaza china, la guerra en Ucrania y sus consecuentes inconvenientes energéticos en todo el continente europeo, la posibilidad de que el presidente estadounidense D. Trump imponga altos aranceles comerciales, y la continua llegada de inmigrantes y solicitantes de asilo al país germano, la situación es bastante delicada.

Francia, por otro lado, está siendo liderada por un gobierno sumamente frágil. Ya las pasadas elecciones europeas del mes de junio pusieron de manifiesto la pérdida de apoyo social a Emmanuel Macron, quien como consecuencia decidió llamar a elecciones legislativas anticipadas. En dicha instancia, su agrupación política de centro Ensemble (E), quedó en segundo lugar, superando mínimamente a Marine Le Pen y su derechista/ultraderechista Rassemblement National (RN), pero siendo vencido por la coalición izquierdista Nouveau Front Populaire (NFP). No obstante, ninguno de los tres bloques alcanzó la mayoría absoluta, lo que ha venido generando enormes dificultades para dialogar y negociar. El polémico nombramiento de Michel Barnier como primer ministro, sumado a los presupuestos para 2025 —que fueron aprobados por decreto y no por votación— fueron la gota que derramó el vaso. A raíz de esto, RN y NFP se unieron y aplicaron una moción de censura que logró derrocar al premier. ¿Qué ocurrirá de ahora en adelante? Toda una incógnita debido a la actual fragmentación del sistema político francés. Las próximas semanas serán claves para determinarlo.

El desarrollo de estos acontecimientos deberá ser seguido de cerca por la diplomática, debido al peso que suelen tener dentro del grupo las decisiones franco-alemanas en política exterior en Europa.

Revolución pro-europea en Georgia

El pasado 28 de noviembre el gobierno georgiano anunció que postergará las negociaciones de adhesión a la Unión Europea, al menos, hasta 2028. Esta decisión tuvo fuertes repercusiones internas y desató una importante ola de protestas por parte de ciudadanos pro-europeos que pretenden desapegarse del legado soviético. La violenta represión hacia estos últimos ha sido muy criticada por varios actores de la comunidad internacional y K. Kallas no ha sido la excepción, calificando a las opresiones como un deterioro democrático y lamentando, además, la retirada del país de su camino a formar parte del bloque. De hecho, es altamente probable que esto traiga como consecuencia la toma de medidas poco simpáticas, tales como sanciones económicas o restricciones a visados.

Para colmo de males, a esa crisis política y social se suma el hecho de que el pasado mes de octubre el país celebró elecciones parlamentarias que fueron catalogadas como fraudulentas por diversos agentes globales, incluyendo el Parlamento Europeo. Aquí la postura de la AR europea también ha sido clara: tolerancia cero a autoritarismos.

Observaciones finales

Es innegable que la Unión Europea actualmente está enfrentando ciertos problemas internos debido a su fuerte polarización política y a la dificultad que esto supone al momento de alcanzar consensos. Se trata de una clara debilidad estructural que debe ser atendida cuanto antes, ya que, fragmentada, cualquier factor externo podría perjudicarla más gravemente respecto a si estuviese verdaderamente unida. No obstante, la diversificación en el nombramiento de sus líderes simboliza un anhelo por superar las diferencias y tornarse más fraterna.

El hecho de que K. Kallas haya sido electa como la persona que deba estar al frente de la diplomacia del bloque es, sin dudas, un antes y un después. Se trata de la primera persona proveniente de Europa del Este que ostente este cargo, algo que cobra especial relevancia teniendo en cuenta que, durante varias décadas, la política exterior del grupo ha sido liderada por países del bando occidental. La llegada de la nueva AR implicará, entonces, una interesante ampliación de perspectivas que contemplarán, ahora también, las posturas bálticas.

Por lo mismo, hay quienes consideran que las fronteras orientales de Europa estarán en buenas manos, y más aún si se considera la gran determinación de su nueva canciller. La mayor prueba de esto es el grado de amenaza que la líder estonia representa para Rusia. Sin embargo, aunque se confía en que conseguirá alcanzar un buen equilibrio gracias al pragmatismo que la caracteriza, existen ciertas dudas acerca de cómo se manejará con otras regiones, tales como África y América Latina.

En definitiva, lo que sí está claro es que si K. Kallas quiere tener un bloque comunitario más fuerte y más poderoso, deberá trabajar primero a nivel interno, para luego recién dar el salto al mundo. Habiendo mejorado la cohesión entre los propios miembros, será más fácil generar una imagen positiva fuera de fronteras. Todo sea por mantener el liderazgo y continuar promoviendo los valores que defiende la Unión Europea en un mundo cada vez más cambiante y turbulento. Vaya desafío…

📷 – Galería de imágenes

*Foto de portada: Bandera de la Unión Europea | Créditos: Council of Europe Portal.

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